Y tornas como niebla...
Te busco en la penumbra de los días tranquilos,
junto al fuego y la nada.
Te busco en el instante de un silencio que encuentra
la piel de otro silencio.
Te busco en la costumbre,
en el dolor que finge,
en el adiós que aguarda,
y no te reconozco.
Como niebla te alejas...
No me alcanzan tus brazos,
fríos como la ausencia,
y soy vuelo sin alas,
ave sin nido,
apenas un retazo de luz
en tu ceguera.

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